TOXINA BOTULÍNICA

 
Es un tratamiento autorizado por la Agencia española del medicamento, para corregir las arrugas de expresión a nivel del tercio superior de la cara.

Actúa sobre las patas de gallo, las arrugas del entrecejo y de la frente, dándole al rostro un aspecto más relajado y joven. Los resultados son visibles a los pocos días y permanecen en torno a seis meses.

Durante este tiempo, los músculos de las zonas tratadas se acostumbran a no contraerse, por lo que al desaparecer el efecto de la toxina, en muchas ocasiones, la atenuación de las arrugas se mantiene parcialmente.

Es útil para el tratamiento de las arrugas de expresión, es decir aquellas que no se visualizan estando la cara en reposo, sino que aparecen al gesticular y movilizar los músculos faciales.

La seguridad de los tratamientos estéticos realizados con esta sustancia, ha sido probada en estudios médicos realizados a lo largo de muchos años, lo que certifica que se trata de una terapia segura, eficaz y bien tolerada, de ahí la importancia de que el tratamiento sea realizado por médicos especializados.

Este tratamiento también es muy útil en la Hiperhidrosis (sudoración excesiva), a nivel de axilas, palmas de manos y plantas de pies.

 

material para infiltración de toxina botulínica