Es un tratamiento dermatológico indicado para mejorar la apariencia de la piel.
Consiste en la aplicación de un producto químico para exfoliar y desprender las células superficiales, lo que provocará una renovación de las distintas capas de la piel, atenuando las manchas, las arrugas y líneas de expresión.

Según la profundidad a la que actúe, hay tres tipos de peelings:

-Superficial: Actúa en la capa más externa de la piel, y apenas provoca ligero enrojecimiento o mínima descamación.

-Medio: Con mayor penetración que el anterior, su efecto es más intenso, pero puede producir mayor enrojecimiento y descamación visible.

-Profundo: Es el de mayor capacidad de penetración, sus efectos serán más notables, pero también puede limitar la vida social del paciente durante unos días, con intenso enrojecimiento y descamación.

La periodicidad de los peelings dependerá de los resultados deseados, así como de la sustancia empleada.
 

PEELING